Análisis comparativo Comercio Exterior

Análisis comparativo Comercio Exterior

Análisis comparativo Comercio Exterior

Durante 2020, el valor del comercio exterior vía marítima experimentó una caída de 8,27% respecto del año anterior, lo que se explica fundamentalmente por la disminución de la carga general.

El principal destino de las exportaciones siguió siendo China, que consolidó su posición como el principal socio comercial de Chile. Al cierre del año, representó el 50% de las toneladas exportadas por nuestro país.

Le invitamos a leer el reporte de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT) sobre la evolución -en volúmenes y montos- de la carga transferida a través de los puertos chilenos. 

Descárguelo aquí.

Diagnóstico del Sistema Logístico – Región del Biobío

Diagnóstico del Sistema Logístico – Región del Biobío

Diagnóstico del Sistema Logístico – Región del Biobío

La Octava Región es la segunda más importante para el comercio exterior de Chile. Para asegurar su competitividad en el tiempo, resulta fundamental conocer y resolver los problemas que están afectando la cadena logística.

Les invitamos a leer el informe Camport que describe diversas falencias logísticas de la Región de BioBío -de infraestructura, documentales y operacionales- y propone la forma de enfrentarlas.

Informe aquí.

Reporte tercer trimestre 2020

Reporte tercer trimestre 2020

Reporte tercer trimestre 2020

Durante los primeros nueve meses el año, se registró una caída del 12% en el valor del comercio exterior vía marítima en comparación con el mismo periodo de 2019. Esto se explica principalmente por la disminución de la carga general, que representa cerca del 60% del valor total de las exportaciones e importaciones chilenas.

Le invitamos a leer el reporte de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (CAMPORT) sobre la evolución de la carga transferida a través de los puertos chilenos hasta septiembre de 2020.

Informe aquí.

Columna de opinión: La Hora de la Gestión

Columna de opinión: La Hora de la Gestión

Columna de opinión: La Hora de la Gestión

Invertir en infraestructura suele parecer necesario y oportuno, aunque no siempre es eficiente. El sector marítimo portuario es un buen ejemplo de que la prioridad actual, más que en la inversión, debe estar en la gestión. Es allí donde se pueden y deben hacer cambios con el potencial de impactar significativamente los resultados, con costos de inversión relativamente bajos.

Chile se está quedando atrás en términos de competitividad: el costo logístico de nuestras exportaciones representa el 18% del valor final del producto, el doble que el promedio de los países OCDE.

Una buena gestión es clave para tener una cadena logística más eficiente, sumar competitividad a la industria y promover el desarrollo económico y social de nuestro país. En esa línea, es fundamental que el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, el SEP y las empresas portuarias actualicen los estudios de maniobrabilidad, los planes maestros y los calendarios referenciales de inversiones.

Es también clave promover la digitalización de los procesos en la cadena logística y que la autoridad marítima cuente con instrumental básico necesario y confiable para definir de manera objetiva y precisa las ocasiones de cierre en los puertos.

Por otra parte, lo recaudado por la Tarifa de Uso Portuario (TUP), cobrada por las empresas portuarias a las navieras, debe destinarse a financiar mejoras en las obras de abrigo de nuestro sistema portuario. Los recursos están y se requieren ahora para mitigar los efectos del cambio climático, cuyo principal efecto son las marejadas, que están afectando de manera creciente los puertos chilenos. Por ejemplo, en el Puerto de San Antonio, solo un día de cierre tiene un costo promedio estimado de US$1,6 millones, sin considerar las demoras que esto significa debido a la ruptura de la cadena logística.

En su Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad al 2050, anunciado en julio de este año, el Ministerio de Obras Públicas contempla inversiones por US$50.000 millones, un décimo de las cuales serían destinadas a los terminales portuarios.

Aunque es importante adecuar oportunamente la infraestructura del país para abordar los desafíos de los próximos 30 años, debemos entender que los problemas del sector portuario no se resolverán con un conjunto de proyectos. La clave está en impulsar iniciativas de gestión que permitan producir mejoras de operación en el corto plazo y una optimización de los recursos de inversión para el plan de mediano y largo plazo.

Estamos aún a tiempo para implementar medidas de gestión que, combinadas con las inversiones de mediano y largo plazo, permitan mejorar la competitividad de la industria marítima portuaria, responsable del 95% del comercio exterior de nuestro país.

Informe sobre Plan de Movilidad 2050

Informe sobre Plan de Movilidad 2050

Informe sobre Plan de Movilidad 2050

En su Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad al 2050, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) contempla inversiones por US$5.000 millones para los terminales portuarios.

Si bien es importante revisar y adecuar la infraestructura del país para abordar los desafíos de los próximos 30 años, la prioridad debe estar en impulsar iniciativas de gestión que permitan producir mejoras de operación en el corto plazo y optimizar los recursos de inversión para el plan de mediano y largo plazo.  

El informe que presentamos a continuación destaca que se requiere estudiar buenas iniciativas de inversión en obras de abrigo, accesos viales y conectividad ferroviaria.

Para revisarlo, ingrese aquí.

Entrevista a Daniel Fernández

Entrevista a Daniel Fernández

Entrevista a Daniel Fernández

El plan de Obras Públicas al 2050 incluye inversiones por US$ 5.000 millones para el sector portuario, pero no contempla el aporte privado. Camport dice que hoy no es el momento de realizar nuevas inversiones.

— Una mirada crítica tiene Daniel Fernández, presidente de la Cámara Marítima y Portuaria de Chile (Camport) respecto del Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad al 2050, que en junio pasado dio a conocer el Ministerio de Obras Públicas (MOP).

El programa, que busca adecuar la infraestructura del país para los desafíos de los próximos 30 arios, contempla inversiones por US$50.000 millones en áreas como infraestructura vial, aeropuertos, ferrocarriles y puertos. Y en específico, para los terminales marítimos, el MOP estableció inversiones por US$5.000 millones (10% del plan), las que se concentran en la expansión de 10 puertos estatales, la construcción de ocho rampas de transbordadores y también considera el desarrollo del Puerto Exterior de San Antonio, proyecto que actualmente está en tramitación ambiental. Sin embargo, para Daniel Fernández, el sector no requiere elevar sus inversiones en este momento, sino mejorar la gestión para no perder competitividad en el mundo.

“El plan hace un análisis parcial, porque se enfoca en las inversiones que serían necesarias hacia el año 2050. Sin embargo, es importante entender que los problemas del sector portuario no se resolverán con un conjunto de proyectos (…) La solución de los problemas depende, principalmente, de las iniciativas de gestión que pueden producir mejoras de operación en el corto plazo y de una optimización de los recursos de inversión para el plan de mediano y largo plazo”, señala el presidente de Camport.

La preocupación para el ingeniero no es menor, pues afirma que “Chile se está quedando atrás en términos de competitividad”. Esto porque el costo logístico de las exportaciones representa el 18% del valor final del producto, el doble que el promedio de los países Ocde, destaca el líder de la industria que mueve el 95% del comercio exterior.

“Una adecuada gestión es clave para contar con una cadena logística más eficiente, sumar competitividad a la industria y promover el desarrollo económico y social de nuestro país”, dice.

Por eso, insiste que la concentración tanto del Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones, del Sistema de Empresas Públicas (SEP) como de las propias empresas portuarias, debe estar enfocado en generar una mayor coordinación para definir un programa que el ejecutivo califica de “urgente” para impulsar temas de gestión relacionados con planes de maniobrabilidad, planes maestros y calendarios referenciales de inversiones. También realizar inversiones para enfrentar los impactos que dejan las marejadas, fenómenos que están afectando “de manera creciente” la operación de los puertos, recalca. “Los recursos para ello están, porque las empresas portuarias estatales cobran la Tarifa de Uso Portuario (TUP) , que es pagada por las navieras. Es fundamental destinarlos a financiar mejoras en las obras de abrigo de nuestro sistema portuario. Esa inversión es clave realizarla hoy”, cuenta. Y añade que, en este sentido, espera que las autoridades dispongan la ejecución de los estudios respectivos, “sobre todo para algunos puertos de la zona norte, San Antonio y la Región del Biobío. Si estos estudios no comienzan ahora, en unos años más seguiremos comentando respecto de los mismos problemas que tenemos en la actualidad. Esto es parte del plan del MOP y debiera ser prioridad” .

MEJOR CONECTIVIDAD.

Otra necesidad que Daniel Fernández ve con carácter de urgente es mejorar los accesos viales y la conectividad con el ferrocarril. “Ya no es posible sostener el crecimiento de nuestro comercio exterior solo sobre la base del transporte carretero; es urgente dotar a nuestros principales terminales de conexiones ferroviarias adecuadas, sobre todo en el caso de San Antonio. Esperamos que las autoridades respectivas aceleren al máximo los planes de inversión de EFE que, para la realidad actual, ya están retrasados”, señala.

MAYORES INCENTIVOS.

Fernández también explica que el MOP no considera la inversión privada, pero sí define que los puertos privados deben expandirse, lo que señala hoy no podría materializarse, pues no existen los incentivos para materializar nuevas inversiones en el sector y para eso, añade, el Estado debe dar algunas señales. “Se deberían relajar las normas de integración horizontal por dos factores. El primero, dice relación con que si se construyen los dos megaterminales en San Antonio (Terminal Mar y Terminal Tierra), lo sensato es que éstos compitan con terminales comparables en términos de capacidad, y en este sentido se debe permitir la posibilidad que un solo concesionario opere y gestione los actuales dos terminales existentes en Valparaíso como también en San Antonio”, explica.

Un segundo factor, dice, tiene relación con que en Chile existen no más de cuatro o cinco operadores portuarios con la experiencia suficiente como para operar un terminal especializado en la transferencia de contenedores. “Establecer limitaciones a su participación no parece ser el camino más sensato, en circunstancias en que perfectamente se puede condicionar su actividad al cumplimiento de protocolos y procesos más estrictos, de modo de asegurar que se mantendrán las condiciones de competencia en el sistema” , explica.